El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es un trastorno hormonal que sufren algunas mujeres que se encuentran en edad reproductiva y que puede conllevar algunas complicaciones.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es un trastorno hormonal común entre mujeres que se encuentran en edad reproductiva, explican desde la Clínica Mayo.
Lo que les provoca a las mujeres este síndrome son periodos menstruales infrecuentes o prolongados, así como niveles excesivos de hormonas masculinas o andrógenos.
Además, los ovarios pueden desarrollar numerosas pequeñas acumulaciones de líquido y no liberar óvulos con regularidad.
A día de hoy, se desconoce la causa exacta del síndrome de ovario poliquístico, pero se sabe que es fundamental diagnosticarlo y tratarlo a tiempo para evitar sufrir complicaciones en el futuro.
Las complicaciones principales que pueden derivar del síndrome de ovario poliquístico pueden ser problemas en un embarazo, aumento de peso, adelgazamiento del cabello, piel grasa y acné. También pueden aumentar el riesgo de infertilidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, aborto espontáneo o nacimiento prematuro, apnea del sueño, sangrado uterino anormal, cáncer de endometrio o depresión y ansiedad.
De este modo, las complicaciones de este síndrome pueden afectar directamente en la descendencia. Recientemente un estudio ha descubierto que los niños nacidos de madres con síndrome de ovario poliquístico (SOP) tienen un mayor riesgo de desarrollar infecciones, alergias y otras enfermedades infantiles a los 13 años.
Se trata del mayor estudio de este tipo hasta la fecha, que se ha publicado en la revista Human Reproduction. En él, los investigadores analizaron a 1.038.375 niños nacidos en Quebec, Canadá, entre los años 2006 y 2020. De estos, 7.160 niños nacieron de madres que padecían SOP.
Los hijos de madres con SOP tienen más riesgo de ser hospitalizados
Tal y como explican los investigadores, los hijos de madres con SOP tenían un 32% más de probabilidades de ser hospitalizados con una variedad de problemas de salud que los hijos de madres sin SOP.
Concretamente el estudio ha descubierto que tenían un 31% más de probabilidades de ser admitidos por enfermedades infecciosas y un 4% más de probabilidades de ser admitidos por problemas relacionados con las alergias, como el asma.
Además, el riesgo de hospitalización aumentó por problemas relacionados con el metabolismo (hasta un 59%), el intestino (un 72%), el sistema nervioso central (74%) y los oídos (34%).
Por otro lado, también se incrementaron los problemas respiratorios, como neumonía (32%) y problemas mentales y de conducta (68%).
Sin embargo, no hubo vínculo con el cáncer, y hubo poca diferencia entre niños y niñas en la asociación del SOPQ con la hospitalización.
Hay que seguir investigando para frenar estos riesgos
Tal y como explica la Dra. Nathalie Auger, profesora asociada de epidemiología en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Montreal, los hallazgos del presente estudio “llenan un gran vacío en lo que sabemos sobre la salud a largo plazo de los niños cuyas madres tienen SOP”.
Con este estudio, los médicos de atención primaria y los obstetras deberían considerar identificar a las mujeres con SOP antes de la concepción y ofrecer intervenciones tempranas como el control del peso y estrategias para ayudar a prevenir problemas como la diabetes y las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos.
Además, los médicos de familia y los pediatras también deberían considerar monitorear a los niños más de cerca después del nacimiento para minimizar la morbilidad.
En definitiva, concienciar a los padres y madres, así como a los expertos en salud, podría mejorar los resultados de los niños y hacer que gozaran de una vida más saludable.
Ahora, es necesario seguir investigando “para ver si el manejo eficaz del SOP materno puede reducir el riesgo de problemas de salud en la descendencia y mejorar la salud a largo plazo”, concluye la Dra. Auger.
