En medio de una creciente tensión institucional, el Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur expresó su más enérgico repudio ante la reciente operación de un buque petrolero con bandera del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en el puerto de la ciudad de Ushuaia.
El hecho generó un fuerte cortocircuito político debido a que la terminal portuaria se encuentra actualmente sustraída de la órbita provincial tras la intervención dispuesta por la administración nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), una medida cuya legalidad ya fue objetada por la Provincia en el plano judicial.
