El maquillaje de ojos puede transformar por completo el rostro, pero muchas veces menos es más.
No hace falta usar colores intensos o delineados cargados para lograr que la mirada se vea más despierta y atractiva. Con algunos trucos simples, podés realzar tus ojos de manera natural y sin perder frescura.
- Usá corrector en la zona de ojeras
Un toque de corrector bien difuminado ilumina la mirada y elimina el aspecto cansado. Elegí un tono apenas más claro que tu piel para que se vea natural.
- Sombras en tonos neutros
Los marrones suaves, beige o rosados claros son aliados para dar profundidad al párpado sin sobrecargar. Aplicá un tono más oscuro en la cuenca para crear dimensión.
- Delineado sutil
En lugar de un trazo grueso, probá con una línea fina pegada a las pestañas. Incluso podés difuminarla con sombra para un efecto más suave.
- Rizador y máscara de pestañas
Rizar las pestañas abre instantáneamente la mirada. Completá con una o dos capas de máscara para dar volumen y definición sin que se vea recargado.
- Toque de luz en el lagrimal
Un punto de sombra clara o iluminador en el lagrimal da un efecto de ojos más grandes y despiertos. Es un detalle pequeño, pero marca la diferencia.
