Una nueva operación
Cuando tenía cuatro años, Benjamín fue sometido a una compleja cirugía “a corazón abierto” en el Hospital Gutiérrez, una intervención que se extendió durante diez horas y que permitió mejorar significativamente su condición.
Sin embargo, el paso del tiempo y el crecimiento hicieron que ese procedimiento dejara de ser suficiente. Ahora necesita una nueva válvula, de mayor tamaño, para que el corazón vuelva a funcionar correctamente.
“Lo que necesita ahora es una válvula, similar a lo que le colocaron en aquel momento, pero más grande. Y durante todos estos años siempre se le hicieron muchos controles. Ahora están siendo cada dos meses, pero previamente fue cada seis o incluso un año. Pero en este momento los resultados están dando mal y necesita la operación”, señaló su padre.
Mientras la familia intenta resolver los trámites para conseguir los insumos necesarios, el tiempo juega un papel clave. Si la intervención no se realiza a tiempo, una cirugía que podría ser relativamente sencilla podría convertirse nuevamente en una operación “a corazón abierto”, con mayores riesgos y un período de recuperación más prolongado.
Un festival para acompañar a Benja
Frente a esa situación, familiares, amigos y artistas decidieron transformar la preocupación en una movida solidaria. Daniel, quien durante años estuvo ligado a la cultura del rap y el freestyle, convocó a músicos de la región para participar del festival benéfico.
“Yo vengo de la cultura del rap, el free style, y conozco a muchos chicos del ambiente que me ayudan, dan una mano y buscamos que se pueda visibilizar esta situación”, expresó.
Incluso recordó un momento muy especial que hoy adquiere otro significado: “El día que me avisaron que nacía Benja yo estaba grabando un disco en un estudio de Temperley, que se llama El Triángulo”. Muchos de esos artistas que conoció en ese camino serán parte del espectáculo solidario.
La respuesta de la comunidad superó las expectativas de la familia. “Es increíble cómo fue creciendo la ayuda, y eso es muy importante para nosotros”, afirmó Daniel.
Mientras espera la operación, Benjamín tuvo que dejar de practicar natación, un deporte que disfrutaba en el Club Atlético Monte Grande y que hoy no puede realizar por recomendación médica.
“El quiere recuperarse para volver a natación. El pibe quiere su vida, quiere normalizarse y es lo que más deseamos en el mundo”, concluyó su padre.