En este tipo de competencia, el jugador debe memorizar una cantidad de cubos, él mismo decide cuántos, para luego resolverlos. Cada jugador no puede demorar más de una hora en su intento, y tiene un máximo de 10 minutos por cubo.
“Es una BESTIALIDAD. Memorizó en menos de una hora 9 cubos, los resolvió mentalmente, le taparon los ojos y ejecutó las 9 soluciones a ciegas sin un solo error”, informó su padre, Sebastián Campanario, a través de Twitter.
En su última participación hasta el momento, el chico resolvió en menos de 10 segundos el problema del cubo, en la categoría 3×3 del Sudamericano. Se trata de la categoría principal, indicó Sebastián por el mismo medio.