Un teclado limpio dura más y funciona mejor; conocé qué hacer y qué evitar

El teclado de la computadora es uno de los elementos que más usamos a diario y, al mismo tiempo, uno de los que más acumula suciedad. Restos de comida, polvo, bacterias y hasta humedad pueden quedarse entre las teclas si no lo limpiamos correctamente.

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Sin embargo, muchas veces se cometen errores al higienizarlo que pueden dañarlo o reducir su vida útil.

Usar demasiada agua o líquidos de limpieza

Un error frecuente es rociar directamente el teclado con agua o productos limpiadores. La humedad puede filtrarse entre las teclas y dañar el circuito interno. Lo ideal es aplicar el líquido en un paño de microfibra apenas humedecido y luego pasar suavemente por la superficie.

No desenchufar la computadora antes de limpiar

Parece obvio, pero muchas personas limpian el teclado mientras la computadora está conectada. Esto aumenta el riesgo de cortocircuitos o de presionar teclas accidentalmente. Siempre es recomendable apagar y desenchufar antes de comenzar.

Sacudir o golpear el teclado con fuerza

Al intentar sacar migas o polvo, algunas personas sacuden el teclado con demasiada energía o lo golpean contra la mesa. Esto puede dañar los mecanismos internos. Una mejor opción es darlo vuelta suavemente y luego usar aire comprimido o un pincel de cerdas suaves para retirar la suciedad.

Usar productos abrasivos o alcohol en exceso

Limpiadores con químicos fuertes, alcohol en exceso o toallas desinfectantes muy húmedas pueden borrar las letras de las teclas o dañar el material plástico. Lo recomendable es usar alcohol isopropílico (que se evapora rápido) aplicado con moderación.

Olvidar la limpieza profunda cada cierto tiempo

Aunque la limpieza superficial ayuda, de vez en cuando conviene retirar las teclas (si el modelo lo permite) para una limpieza más profunda. Esto evita que la suciedad se acumule y prolonga la vida útil del teclado.

 

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