Dieta rica en frutas, verduras y cereales integrales ayuda a prevenir algunas enfermedades crónicas, según reveló un estudio de la Universidad de Adelaida que investigó durante 5 años la relación entre el tipo de dieta y once enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, anemia, enfermedad coronaria, asma, derrame cerebral, cáncer, fractura, artritis y hepatitis), en una población del mil personas chinas.
Se descubrió que la proporción de participantes con más de una enfermedad crónica se incrementó del 14% al 34% en cinco años. “Es la primera vez que un estudio demuestra que el tipo de dieta está directamente relacionado con el desarrollo de múltiples enfermedades crónicas en el tiempo”, indicó el doctor Zumin Shi, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Adelaida y coautor del estudio.
Los que ingirieron más frutas y verduras frescas y cereales integrales tuvieron mejores resultados de salud: “Los cereales integrales como la avena, el maíz, el sorgo, el centeno, la cebada, el mijo y la quinoa están menos refinado y contienen más fibra. Los beneficios de los granos son bien conocidos, incluida una reducción de la enfermedad cardiovascular, diabetes y cáncer colorrectal”, señaló el investigador.
Un hábito asociado a los participantes más sanos fue el consumo diario más alto de hierro, magnesio, fósforo, vitamina C, potasio y vitamina B1.
“De acuerdo a nuestros resultados, parece que un mayor consumo de fruta ayuda a prevenir la aparición de una primera enfermedad crónica, mientras que un incremento en la ingesta de vegetales previene el desarrollo de más de una”, concluyó el doctor Shi, quien considera necesario reforzar los programas educativos sobre nutrición.
