Villa La Angostura conjuga los paisajes típicos de la Patagonia: está rodeada de lagos, cascadas, bosques y montañas.
Uno de los lugares recomendados para empezar a descubrir la naturaleza de la villa es ir al muelle y al mirador de la Bahía Mansa. Tal como describe su nombre, presenta aguas en completa quietud cuyos tonos van variando de acuerdo a la profundidad, de verdosos a azulados.
Distintas embarcaciones reposan tranquilamente, muy cerca de las extensas playas de arena. Hacia dónde se extiende la vista, hay montañas de formas y tamaños diversos. Es un lugar ideal para sentarse a leer, tomar mates o simplemente contemplar el paisaje.
Justo enfrente del muelle, cruzando la calle, se encuentra el Paseo del Puerto donde además de artesanías hay panificación artesanal, dulces, licores, conservas y productos con hongos.
Otras de las zonas dentro del ejido municipal que se pueden recorrer son la Bahía Brava y la Bahía Manzano, una de las zonas más exclusivas de la ciudad.
El río más corto del mundo
Siguiendo por la Ruta 40, a la salida de Villa La Angostura en dirección a San Martín de los Andes, se encuentra uno de los destinos más visitados: el Río Correntoso, es de los más cortos del mundo ya que tiene entre 200 y 300 metros de longitud.
Se puede ver desde la misma ruta y da origen al Lago Correntoso que cuenta con playitas, ideales para bajar a admirarlo de cerca. Sus aguas transparentes son elegidas para la pesca con mosca de truchas.
Otras actividades
No se pueden dejar de mencionar algunas otras actividades que se pueden realizar en esta ciudad como trekking, cabalgatas, kayak, ciclismo, golf, observación y fotografía de aves, canopy, senderismo, paseos en embarcaciones y hasta buceo.
Ya sea que la visites por un día o disfrutes de una estadía, Villa La Angostura es de esos lugares icónicos que hay que conocer. A pesar de que su desarrollo inmobiliario es grande, aún guarda una naturaleza diversa que vale la pena descubrir.